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Conocer para reflexionar

Estamos viviendo en España actualmente una conflictividad ideológica fruto de nuestra cultura histórica que está permitiendo el ascenso de discursos totalitaristas con líderes carismáticos.  

Si hiciéramos un pequeño repaso, el alumnado de la época franquista (no había otra elección) accedió a unos conocimientos históricos sesgados y censurados. Es una etapa educativa donde se habla de la Gloriosa Cruzada, por ejemplo refiriéndose a la Guerra Civil. O de la Reconquista como logro ante el infiel. Y que el socialismo organiza a los pobres para que destruyan a los ricos y combate el amor patrio y el sentimiento religioso. Incluso que Dios hace un nuevo mundo para que España lo descubra, lo conquiste, lo evangelice… Barbaridades históricas que son constatables en los libros de textos de aquella etapa educativa del nacionalcatolicismo,  las famosas enciclopedias. Recomiendo leer el libro “El florido pensil” de Andrés Sopeña. Es una recopilación documentada, en tono de humor, pero muy bien contrastada. Estábamos bajo un régimen totalitarista, dictatorial y en el que sí se adoctrinaba según su ideología, hasta el punto que los docentes debían jurar fidelidad al régimen (a cuántos docentes les fue retirado su título y su práctica por no estar de acuerdo con la ideología imperante). La subjetividad y la falta de libre expresión eran valores máximos y encadenadas la objetividad y el libre pensamiento. Otro ejemplo, cómo fueron borradas y tachadas literalmente de actas oficiales o de libros generalistas aquellos autores y autoras con ideologías no totalitaristas, que no fueron reconocidos hasta la llegada de la democracia y que hoy podemos leer sus obras y pensamientos.

El Florido Pensil

Hoy somos ya algunas generaciones las que hemos tenido acceso a unos conocimientos históricos no sesgados ni censurados, contrastados y documentados con una objetividad y libertad de expresión como máximos valores. Textos, artículos, libros, documentales… están a nuestro alcance (en formato papel y digital) para poder conocer y reflexionar. Hagamos uso de ello, ya que tenemos esa oportunidad de la que carecieron nuestros mayores. Atendiendo a esto me gustaría reflexionar sobre un vocablo que estamos escuchando con mucha frecuencia, fascista.

Fascismo

El fascismo, régimen totalitarista, nacido en el período entreguerras, aglutinó a un conjunto de movimientos que combinaban ideología de la extrema derecha con tácticas de la extrema izquierda (lo que más le atraía de ellos era su disciplina interna) con un estilo innovador, presentándose como un movimiento revolucionario y como una forma de superar la alternativa entre izquierda y derecha. Sus características más sobresalientes eran el ser antiliberales y antisocialistas, rechazar la democracia y el socialismo, defender un nacionalismo muy agresivo, tener como valores la xenofobia y el racismo y el objetivo económico, la autosuficiencia del país. Se apoyaron en movimiento de masas, atrayendo a los obreros con la creación de símbolos y rituales, (saludo imperial romano, que sustituía al puño en alto del movimiento obrero, la cruz gamada, el yugo y las flechas…) afirmando que defendían los intereses de los trabajadores, integrando en sus filas a movimientos obreros e incorporando algún elemento que sonara a obrero como nacional-sindicalismo. (“Aunque cuando llegaban al poder eliminaban la libertad sindical, establecían lo que llamaban sindicalismo vertical, un sistema de negociación laboral en el que patronos y trabajadores eran integrados en una única organización controlada por el Estado”).  

Los fascismos fueron movimientos de extrema derecha que pactaron con partidos de derechas, se opusieron con violencia a la izquierda y en sus políticas económicas, colaboradoras con la gran empresa, eliminaban los sindicatos obreros.

En la historia reciente europea estos regímenes fascistas fueron el fascismo italiano y el nacionalsocialismo o nazismo alemán. Y hablando del fascismo italiano cabe recordar aquí el nacimiento de los fascios, milicias de voluntarios, que con el apoyo de los empresarios ponían orden en las calles ante las manifestaciones y huelgas de los obreros. Y cómo Mussolini creó  el primer fascio de combate, los llamados «camisas negras», un grupo paramilitar de ideología ultranacionalista que atacaba a los partidos socialistas y a los sindicatos obreros.

Camisas Negras

Conclusión

Este pequeño texto no es más que una reflexión sobre la historia que nos enseña la evolución, entre otras, de nuestro pensamiento, acciones y hechos. Entendiendo que todo hecho es causa y consecuencia de otro hecho, debemos conocerlos y saber cuáles serán sus repercusiones futuras. El presente no se construye sin el pasado y sin tener en cuenta el futuro. Conocer para reflexionar y conocer para evolucionar, siempre en pos de la verdad. Aprendamos del pasado y reflexionemos sobre él. Esto nos hará avanzar, evolucionar. De lo contrario, retrocederemos, involucionaremos y… la historia dirá.