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El genio Antonio Gaudí en acción

Antonio Gaudí, será un artista revelador desde sus inicios. Su padre trabajaba realizando calderos en el taller de caldererías, y él en los ratos libres le ayudaba a realizar los calderos. A partir de aquí, adquirió un enfoque de volumetría y formas, perfeccionando su visión tridimensional que lo potenciará más adelante en sus obras, planteando finalmente la maqueta antifunicular.

Desde pequeño tuvo preminencia por observar la naturaleza, de ahí las formas naturales que adopta en sus obras arquitectónicas, pero no de forma mimética sino desde un punto de vista personal y con originalidad: columnas con estructura arbolada, arcos de perfil hiperbólico y bóvedas cóncavas.

Destacando la solución del arco catenario, teniendo en cuenta que era una solución latente y conocida desde el 1675. Pero los antiguos arquitectos, no quisieron utilizar este recurso porque era antiestético, aunque Gaudí lo aprecia y lo utiliza porque le da más valor al carácter funcional.

Entre sus estudios, destacamos las maquetas antifuniculares que realiza para la creación de la colonia Güell. En estas maquetas, el artista estudia el peso y las proporciones de las estructuras de los futuros edificios, a partir de la colocación de hilos colgados con pesos, representando dichos pesos, las diferentes partes del edificio. A partir de aquí, en la actualidad si realizamos fotografías de la maqueta y le damos la vuelta a 180 grados, nos daremos cuenta que se relaciona con la estructura ya construida. Este recurso será utilizado por primera vez en la Colonia Güell, utilizando dicha construcción como un experimento inicial para dar vida al templo expiatorio de la Sagrada Familia.

En la obra de la colonia Güell, el pórtico está formado por un conjunto de arcos, pilares y bóvedas que forman una retícula triangular, dando soporte a dos plataformas y dos tramos de escalera que habrían permitido acceder a la parte alta de la iglesia. Es difícil encontrar una obra con tanta dosis de originalidad, aportada desde el principio por el arquitecto.

En el interior, destaca por la ausencia de luz y la esbeltez asociada a los arcos de perfil parabólico muy apuntados, que evitan los empujes laterales, permitiendo el cerramiento perimetral. A su vez, los contrafuertes se substituyen por la doble fachada.

Podemos decir, que el sistema de arcos y costillas del techo de la capilla es una muestra de un vocabulario primitivo. Exponiéndose la desnudez de arcos y costillas. Pero sabemos que Gaudí, no quería dejar así el espacio, ni mucho menos. Porque en un rincón llevó acabo bocetados de cómo acabar y camuflar la estructura primigenia.

Desde el principio, Gaudí ha tomado las influencias modernistas, pero se ha diferenciado, exponiendo en esta obra un recorrido que no acaba de entenderse. Por la dificultad de penetrar en su proceso creativo, esto ha ocasionado que no haya tenido apenas discípulos por su grado de complejidad tan alto. Como referentes estilísticos encontramos el orientalismo en la decoración y el gótico en la estructura, aunque transformándola notablemente. Incorporándose elementos simbólicos y efectos barrocos en la superficie del espacio. Dando como resultado, una obra ecléctica con pureza y racionalidad.