Hoy es un buen día, ya que se celebra el “Dia internacional del entrenador de fútbol”, para abordar el comportamiento en muchos casos, demasiados quizás, en las que el entrenador no es consciente de su verdadera labor y sobre todo obligación…en estas ocasión hay que referirse sobre todo a entrenadores de escalafones inferiores, de fútbol base.
Malos comportamientos.- En edades de prebenjamines, benjamines, alevines e infantiles, el entrenador tiene o debe ser primero educador, pero ya me dirán ustedes que clase de educador puede ser aquel entrenador que en las categorías anteriormente citadas, que son las más importantes de la educación deportiva del niños, le expulsan de un partido y acaba sancionado y en algunos casos en mas de una ocasión y cumpliendo varios partidos de sanción. ¿Que clase de ejemplo, da esta gente que lo protesta todo, que algunos hasta llegan al insulto y a su lado tiene niños de 7 a 12 años, por poner algunos ejemplo? ¿Que hacen además aquellos club, que antes este comportamiento de sus entrenadores de futbol base no es para nada el correcto ni ejemplar?—¡¡Nada!!

Excesivas exigencias.- Otros de los problemas y como lo anterior algo que se produce demasiado a menudo…las exigencias de esos entrenadores que no dejan de vociferar y de intimidar al niño, las constantes riñas de algunos y la excesiva disciplina que se pretender inculcar a esas edades en totalmente innecesarias. De hecho al niño este comportamiento le crea ansiedad en el partido y no disfruta del juego, que es lo que debería ser.
Ganar no es lo importante.- Esta es otra de las partes de todo esto que estamos comentando, cuando muchas veces se sacrifica al “malo”porque no se quiere perder un partido y ese determinado jugador juega poco…o no juega en todo el encuentro…que hay de todo. Pues ante todo esto la reflexión y la conclusión a la que se puede llegar es la siguiente: Y es que todos aquellos que actúan así no deberían entrenar a equipos de fútbol base…hacen demasiado daño.

