Se tomaba esta decisión tras la reunión de la mañana del viernes entre representantes de la federación y los clubes afectados, de un posible descenso masivo.
La situación y la problemática actual que acecha al fútbol sevillano, concretamente, a los equipos implicados en la segunda fase de la competición, la fase de descenso, tuvo su origen, tras la paralización de las competiciones de la temporada 2019-2020, con la llegada de la pandemia y que por entonces la Federación Andaluza, daba por bueno que no se produjeran descenso, aquella decisión por tanto, puede decirse el origen de la situación actual en relación a los posibles descensos.
Reunión del viernes.- Como consecuencia de todo ello, a lo largo de la mañana del viernes, el presidente de la F.S.F. (Federación Sevillana de Fútbol), Pedro Borrás, como su vice-presidente, Manuel González Arriaza, llevaron a cabo una reunión con los 12 equipos implicados, con el único punto del día de fijar un cupo definido de permanencia con independencia de los equipos que puedan descender de la categoría de División de Honor.
Compromiso.- De la reunión ha salido el compromiso tanto por parte de Pedro Borrás como de González Arriaza de proponer al área de competiciones de la Real Federación Andaluza de Fútbol (RFAF) la fijación de un cupo de hasta 3 permanencias con independencia de los arrastres desde el mapa autonómico. Por lo tanto, aunque el efecto dominó afectase a 11 de los 12 conjuntos, tal y como sucedería hoy, el máximo de descensos sería de 9 si la RFAF ratifica el principio de acuerdo. En caso de que se atendiera la petición de los clubes, podría darse que la próxima temporada 2022-2023 de Primera Andaluza quedaría compuesta por 19 equipos, quedando aplazada además, la jornada inicial de esta segunda fase.

