El técnico loreño finalizó hace ya un tiempo su experiencia en Chile.
¿Cómo estás llevando el confinamiento?
Muy tranquilo, impartiendo algunos cursos a distancia, pero esperando que todo tenga una “normalidad” para empezar con la rutina.
Antes de nada ¡cómo fueron tus inicios deportivos?
Pues empecé como entrenador en el Setefilla C.F, habiendo pasado por el Lora en una primera etapa como entrenador en primera provincial de la que guardo buenos recuerdos: el debut de Ismael siendo cadete, Nico, Fran Rosa, Pelegrin, … Después he pasado por varios equipos Provinciales: Minas C.F:, Abre U.D., U. D. Loreto, Triana C.F, U. D Mairena y Ciudad Aljarafe y en Córdoba pasé por el Atco. Palma del Río y fui ojeador del Real Betis Balompié, Director Deportivo del Lora, de ahí fui a Colocolo (Chile) y ya después a Oliveirense (Portugal).
Manuel ¿podrías contarnos cuál es en estos momentos tu situación laboral, deportiva…?
Llegué de vuelta a casa de Portugal porque el Club Oliveirense quebró por impagos y ahora mismo estoy viendo cómo se reactiva el futbol para ver donde comienzo.
Para ti ¿esta situación ha complicado aún más tu profesión?
La verdad es que el fútbol es una industria que está sufriendo mucho la situación y no se sabe cómo se va a reactivar. En Sudamérica, que es donde tengo mejores opciones para entrenar, aún no logran mejorar los números de afectados y allí comienza el frio ahora por lo que no se sabe aun lo que va a pasar con las competiciones.
Probablemente haya lectores y personas que no saben cómo surgió esa posibilidad de poder trabajar en Chile, en ese deporte que tanto te gusta como es el fútbol ¿podías recordarlo cómo surgió todo aquello?
En un viaje a Argentina a ver a mi amigo Marcos Álvarez que estaba trabajando en San Lorenzo de preparador físico conocí a Pablo Guede y este a los cinco meses firmó en Colocolo y me llamó para formar parte de su Cuerpo Técnico y entrenar al filial. Nos fue muy bien porque salimos campeones con los dos equipos y acabé siendo Jefe Técnico del Club (Director de Cantera) durante dos años.
Por volver a temas más cercanos, tu inicias el proyecto de la temporada 2015-2016 como director deportivo y se consigue el ascenso ¿de qué manera viviste aquella temporada?
Fue algo lindo de lo que guardo grandes recuerdos. Fue duro el inicio porque costo arrancar y no teníamos un presupuesto para ascender. Pero sobre todo me quedo con la imagen del día de Pozoblanco con las gradas llenas… es algo que de alguna manera fue muy bonito.
Mucha gente piensa –entre los que me incluyo- que de no haberte marchado el descenso de División de Honor no se hubiera producido ¿qué piensas de todo esto?
Me dio mucha pena porque cuando me marché a Colocolo estábamos fuera del descenso y todo se complicó de una manera que no tiene explicación porque teníamos un equipo muy competitivo, las cosas estaban ordenadas y cómo que no se puso el orden y la tranquilidad que hay que tener en estos casos para conseguir los objetivos.
¿Alguna opinión sobre la temporada realizada por el Lora C.F.?
La he seguido de cerca y los números han sido buenos. Es una buena oportunidad para ascender por el esfuerzo que están haciendo el club y los jugadores y esperemos que se pueda cerrar con el ascenso.
Me imagino que tanto por Edu como por Ismael te has alegrado del ascenso de cadetes y juveniles ¿es así?
Sí… me alegro por los dos y por los jugadores, he tenido la oportunidad de ir a varios entrenamientos de ambos para ayudarles y tenemos que aprovechar en Lora que esos dos equipos han ascendido y que finalmente el infantil A ha mantenido la categoría. Tenemos buena materia prima para disfrutar del fútbol en la localidad y es un buen momento para hacer algo bonito y darles su sitio a los jugadores.
De cara a tu futuro más inmediato ¿qué puedes contarnos?
Pues por ahora estoy acabando unas publicaciones, sigo como profesor en algunos cursos para entrenadores y valorando distintas opciones de proyectos que han surgido. No tengo prisa ahora mismo, tengo ganas de entrenar, pero no me quiero precipitar con la decisión y tampoco quiero estar lejos de la familia en un momento como el que estamos viviendo.

