Manuel Luque le hizo debutar en Primera Andaluza, convirtiéndose con el paso del tiempo en titular indiscutible en el primer equipo loreño.
No cabe duda de que hablamos de uno de los jugadores que más entendió cual fue siempre el papel que le tocó desarrollar desde el primer instante en que –aun de cadete- Manuel Luque, por entonces entrenador del primer equipo, le llamo para entrenar. Desde el primer momento, Víctor, mostró un grado de compromiso digno de admirar y de servir como ejemplo para otros compañeros, entrenaba primero con su equipo, luego con el sénior, era el primer en llegar, nunca tuvo una excusa y siempre estuvo dispuesto.
Fue consciente en todo momento que no era llegar y jugar, que tuvo que estar su tiempo a esperar una oportunidad que por paciente y por calidad como jugador le llegó. Lógicamente tuvo que pasar su proceso de adaptación además a jugar en determinadas posiciones y como consecuencia de todo ello y debido precisamente a esa constancia acabo siendo uno de los pilares del equipo temporadas después. Todo esto se truncaba hace dos temporada, cuando cayó gravemente lesionado.
¿Cómo has estado llevando todo esto del confinamiento?
Pues dentro de lo que cabe como todo el mundo, con incertidumbre por ver como evoluciona y preocupado por la gente que te rodea, aparte de esto lo normal terminando mis estudios y despejándome de todo, que creo que nos viene bien a todos dentro de esta circunstancia.
Antes de nada Víctor ¿recuérdanos tu trayectoria deportiva hasta éste momento?
Comencé en el equipo de mi pueblo (El Priorato) desde muy pequeño, ya que jugaba siempre con niños más grandes que yo, desde los 7 años fue cuando comencé a jugar en la sierra norte, durante este tiempo tuve posibilidad de ir a jugar torneos con el Lora en alevines e infantiles, y de hecho ese último año de infantiles tuve la oportunidad de hacer las pruebas en el Betis, después en cadetes estuve un año en Constantina donde desde mi punto de vista más evolucione y donde guardo muy buenos recuerdos, ya al año siguiente recalo en el Lora de “Palito” donde conseguimos un ascenso y los años siguientes hasta hace poco, como ya se sabe continúe en el Lora.
La mejor experiencia deportiva para ti probablemente ha sido poder jugar en División de Honor con el Lora C.F. ¿Cómo recuerdas aquella temporada?.
Sin duda la mejor temporada, guardo muchísimos recuerdos de esta, pena que no se consiguiera el objetivo pero como jugador aprendí muchísimo ya que estaba rodeado de muy buenos futbolistas, y un gran entrenador. Lo mejor de esta fue la primera titularidad en “Chapín”, un campo muy bonito y donde conseguimos ganar en el 90´ y por supuesto como olvidar el amistoso que jugamos en el “Benito Villamarin” contra el Betis, recuerdos que siempre guardare.
Sabes que es muy comentado aquello de jugadores de Lora…menos jugadores de fuera…pero en tu caso la paciencia, la constancia y tu compromiso fueron muy importante, pasaste un periodo sin jugar mucho o casi nada hasta que llegaste a una titularidad que nadie te discutió ¿qué tienes que decir a todo esto?.
Fue un periodo de adaptación era un chaval de 15 años jugando contra jugadores de una mayor experiencia, yo sabía dónde estaba en todo momento y lo único que hice fue aprender de cada uno de ellos, gracias a esto soy el jugador que soy ahora. Tuve la posibilidad de debutar con Luque en la Primera Andaluza antigua algo que tengo muy presente y que lo agradeceré siempre, también quiero decir que años posteriores a esto estuve entrenando siempre con el primer equipo y para mi parecer me falto alguna que otra oportunidad ya que estuve siempre dando el cien por cien en todo momento.
Supongo ya quedó atrás y totalmente olvidado ese tiempo de tu grave lesión ¿cómo llevaste todo ese tiempo de inactividad?.
Lo pase mal por lo que para mí significa el futbol y a día de hoy ya recuperado lo único que pienso es disfrutar de él e intentar volver al nivel que estaba antes de esa lesión.

