Su trayectoria inicial como jugadora de fútbol se vio truncada por una lesión de rodilla, que le obligó después de muchos esfuerzos por recuperarse, a dejar el fútbol activo.
¿Cómo estás combatiendo este confinamiento?
Sin duda, ha sido algo bastante inusual, acostumbrada a estar todo el día de aquí para allá, parar en seco se ha hecho duro. No obstante, desde el principio marcamos unas rutinas diarias, para no caer en la desesperación o la ansiedad. Ha sido inevitable, sentirse rara, sin ver a familiares, amigos, compañeros, etc. Creí que lo iba a pasar peor pero, realmente y por suerte, soy una persona que se adapta bastante bien a los cambios. Poco a poco, ahora toca volver a la nueva normalidad.
¿Qué tipo de actividad deportiva estás realizando durante todo este tiempo?
Cómo he dicho anteriormente, marcamos una serie de rutinas diarias, en las que el deporte tiene, lógicamente, su sitio. La bicicleta estática, la elíptica, el yoga y la musculación, son las actividades que más he desarrollado en este tiempo. Sin excesos, pero cada día aportándole al cuerpo y a la mente ese ejercicio que requiere y que es tan favorable a la salud en todos sus aspectos.
Antes de la situación deportiva que desarrollas en estos momentos, hay un tiempo que juegas al fútbol ¿cómo recuerdas esa etapa?
Mi etapa como jugadora, la recuerdo con mucha estima, porque siempre he pensado que pude dar más. Mi trayectoria se vio truncada por una lesión de rodilla, que me obligó después de muchos esfuerzos por recuperarme, a dejar el fútbol. Aun así, fue un momento en mi vida que siempre recordaré muy gratamente. Para mí era un modo de vida, y aún hoy lo sigue siendo. Sin duda, el momento más especial, fueron los años que estuve en La Rociera, previamente habiendo pasado por el equipo del Azahar C.F. y el Camas.
Rociera marcó para mí, un antes y un después como persona y jugadora, puedo decir que allí encontré mi madurez plena en lo que a deporte de equipo se refiere. El compañerismo, el apoyo, el compromiso, el sacrificio… allí viví todo. Lamentablemente, aquello terminó, y mi nuevo destino fue Alcosa, y por último el Lora. De todo aquello, lo que una se lleva siempre son las amistades que se hacen, la gente que conoces, las cosas que compartes…hoy puedo decir, que he conocido personas con una calidad humana descomunal y por suerte sigo manteniendo contacto con muchas de ellas. El fútbol está para sentirlo, vivirlo, cuidarlo, respetarlo y disfrutarlo, y todas estas cosas, las llevé siempre por bandera.
¿Por qué crees o piensas fue tan corta la trayectoria del fútbol femenino en Lora?
La trayectoria del femenino en Lora…voy a mojarme, pero creo que fue por una mala gestión de la directiva de aquel entonces. Recuerdo que el primer año, el equipo era ambicioso, tenía ganas de competir, había un grupo unido y con jugadoras de calidad como Bea Prieto, Elena, Encarni, Candela…un buen entrenador, todo el equipo era increíble, y por fin conseguimos dejar de tener que irnos fuera a jugar para jugar en nuestro pueblo. Pero esto es como todo, si las cosas no se cuidan…se rompen, y así fue. Creo que no se nos dio la importancia que también merecíamos, y todo cambio radical de una temporada a otra, y bueno, tuvimos que volver a buscarnos equipo fuera. Es triste, porque hay chicas del pueblo que una vez alcanzan cierta edad, tienen que irse a competir fuera, porque no se da la opción ni se fomenta el fútbol femenino desde su base. Un pueblo como Lora debería replantearse la idea de implicar más a la mujer en este maravilloso mundo que es el fútbol.
¿Piensas que la mujer está ya totalmente o mayormente integrada en el deporte y sobre todo en el fútbol?
Es cierto que cada vez más la mujer está integrada, pero no en su totalidad. Todavía hoy, en cualquier deporte se escuchan barbaridades, y no tanto como antes, pero se sigue dando cierta educación como “a la pelota solo juegan los niños, las niñas a bailar”, es un ejemplo que lo he llegado a escuchar en los parques y choca, choca porque en los tiempos que corren sigamos con esta mentalidad pues…no sé qué decirte, da pena. En el fútbol, vamos pasito a pasito. Esto todavía tiene mucho trabajo, mucha lucha y mucha paciencia, sobre todo paciencia. Pero también es agradable ver que ya se televisan partidos femeninos, me enorgullece ver a ex compañeras, ex rivales que han llegado arriba, y eso es cuestión de entrega y lucha. Aún queda, y queda mucho hasta que se nos vea de igual a igual.

